
Pintó una súper ganga y ni daba rechazarla, primero porque en el fondo siempre tuve ganitas de ir (Madness, gente, Madness!), segundo porque tengo compañía, y tercero porque no tenía nada mejor que hacer ese viernes a la noche.
Filosofía barata y zapatillas de lona
No hay comentarios.:
Publicar un comentario