No sé por qué será pero muero de ganas de ir a Tigre, todavía.
Muero de ganas de andar en longboard.
Muero de ganas de más besos ricos.
Muero de ganas de subir a más techos (de repente se me ocurren tantos).
Ooops.
Tarde.
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1 comentario:
puede ser tan cojudo el varon, de un soplo, principe a mendigo, principe a sapo...que necesidad de lastimar por lastimar, me indigna el desapego y la frialdad de esta raza tan voraz y desconsiderada, donde quedo todo el amor que propagamos????
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