La verdad, ahora que hace aproximadamente 15 minutos que corté el teléfono, creo que tengo las cosas un poco mezcladas. Demasiado mezcladas para decir verdad, porque el llamado me encantó - y odio y me duele aceptarlo pero cada vez que me llamás así de la nada, de imprevisto, me pongo más que contenta- mientras dura el llamado, claro. Porque apenas corto el teléfono- que siempre la terminás vos porque yo por más superado que crea tener todo no puedo decirte "chau, te tengo que dejar"-, se me viene a la cabeza todo junto, todo al mismo tiempo.
Se me viene la alegría de que me hayas llamado, la alegría aún más grande de que todavía te interese contarme tus cosas, pero a la vez me acuerdo de la gente con la que andas saliendo y a la que seguro le hablás de mí, aún sabiendo que nunca la quise. Y al rato empiezo a notar que tenés razón, hablás de más. Onda no veo la necesidad de decirme "te iba a llamar a las 3 am para contarte, porque no sé por qué necesitaba que fueras la primer persona en enterarse, de hecho lo sos". No veo la necesidad, posta te digo. Como tampoco entiendo por qué cuando me hablás de tus logros con tu banda, lo primero que me sale es decirte "la quiero escuchar, nene". Qué haces? si sabés lo mal que te hace escuchar esa banda boluda, y sabés lo mal que te hace querer hacerte la (mejor) amiga cuando todavía no tenés ni un poco claro cuán superado está todo.
Me descolocó el llamado, me descolocó la noticia, pero lo que más me descolocó fue que me dijeras eso. Porque te juro que me pone contenta de verdad, y muy, pero hello! I´m trying to move on!! y con esas cosas que me decís la verdad que siento que retrocedo mal. Y no me gusta retroceder, no me gusta mirar para atrás. O al menos sé que no me sirve.
Asi que nada, acá estoy, escribiendo todo esto como si lo pudieras leer, como si alguien pudiera entender estas ganas enormes de llorar por no saber qué mierda me pasa después de casi CINCO meses, y peor aún porque todo lo que me venía diciendo resultó caerse al carajo.
Me dejaste en bolas.
Y te odio porque no puedo dejar de pensar. Mi cabeza maquina a mil por horas y vos ahí, con d* comiendo como si nada, cagándote de risa y contándole lo contento que te pone que yo reaccione así de bien.
Si leyeras mi blog querido, si leyeras mi blog.
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