... y de repente, un día la línea 60 de colectivos decidió "parar" y no sabés el quilombo que se armó. Pasa que los del campo somos así viste(sss), totalmente dependientes de ese puto bondi, y cuando una vez al año pasa ésto no sabemos cómo mierda hacer para seguir llevando nuestro día con normalidad.
Onda, llegué una hora y media tarde a mi trabajo y mi jefe me miró con una especie de sonrisa que intentaba ser cómplice pero se acercaba más a la que ponía Chuky antes de matar a alguien, y me dijo: "Apenas me enteré del paro supe que te iba a costar un huevo llegar. Cuántos bondis te tuviste que tomar?".
Todavía no sé si la amabilidad fue porque me considera una pelotuda del campo totalmente dependiente del 60 y eso le causa cierta ternura, o porque hoy después de mucho tiempo decidí traer pollera nuevamente...

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