Imaginate lo aburrida que es mi vida, que cuando llegué al número de interno número 10000 en el Tango me agarró tal emoción/alegría, que faltaban los papelitos de colores cayendo de arriba, la música y el locutor anunciando el gran premio gran que me darían, con un megáfono tamaño baño, y toda la tribuna atrás aplaudiéndome a mí a mí a mí. Por qué logro? Por ninguno, obvio. Si de todos modos la tele de hoy en día es tan basura, que si "La Nina" te baila por un sueño y hace 38 puntos de rating, yo te canto o te televiso esto que me pasó con el Tango y no sé si no llego a los 15, eh.
De-ca-den-te.
Y a los programas que realmente valen la pena los tienen de aca para allá (que lo sacan, que lo ponen), pelotudeando constantemente a su fiel -y no tan pequeño- público.
Definitivamente la gente no entiende nada.
