lunes, mayo 28, 2007

Odio el invierno

Odio no poder almorzar en la terraza del laburo
Odio no poder jugar un metegol after lunch por el frío
Odio no sentir las manos
Odio no sentir los pies
Odio que mi jefe se me acerque tanto para hablarme
Odio el tufo a pucho que tiene a la mañana
Odio tener que levantarme 6.30 -cuando la sensación térmica es bajo cero- para ir a trabajar
Odio viajar hasta las pelotas en el 60 rápido
Odio que me apoyen todos cada vez que quieren bajarse del mismo
Odio que la gente me discuta que el frío "no es para tanto".
Claro, vos porque no vivis en Gran Buenos Aires.

Odio a los porteñitos arrogantes que no entienden que de General Paz para allá, la cosa es totalmente diferente.