Hace un par de días que me levanto con una sensación particularmente molesta, un pensamiento particularmente molesto. Abro los ojos, me siento en la cama como para arrancar -porque si me quedo acostada no empiezo más-, y pienso: "Qué mierda hago yendo a laburar?".
Y no es que lo piense porque me da paja, no, lo pienso como diciendo "man, qué onda, te gusta esta vida que llevas? sin tiempo para nada? encerrada?". Y ahí es donde me empiezo a replantear y cuestionar todo lo que hago y más puntualmente, por qué lo hago. Me voy a bañar -porque de lo contrario soy un zombie- y sigo maquinándome (la especialidad de la casa).
Generalmente una vez que termino de bañarme las dudas y confusiones siguen, pero pasan a segundo plano cuando me doy cuenta que tardé 50 minutos adentro del baño y que la reserva del remís está hecha para dentro de 2 segundos.
Claro que una vez que estoy en el bondi resurge todo al mismo tiempo, pero sin respuestas claras, obvio, hasta que un día digo basta y decido compartirlo con alguien más. Lo hablo con mis mejores amigas, con gente del laburo, y para mi sorpresa a todos ellos también les pasa. La diferencia es que a mí realmente me molesta no saber, tener dudas, intriga y esas cosas, muchísimo más cuando de mi vida se trata. Onda es muy de mal gusto andar por la vida sintiendo que todo lo que hacés es por inercia. Que de a ratos dejarías todo y te irías a la mierda (pero no Usa, "amado"); o buscarías un laburito de menos horas -part time- como antes, para poder disfrutar del día como en las viejas épocas y no tener que esperar al fin de semana para tratar de meter todos los planes en tan sólo 48 horas.
De peor gusto que un pasacalles, a ver si me entendes la gravedad del asunto.
