Me perdí en la conversación con menos sentido del mundo, y el mareo terminó en cansancio. El cansancio no da.
Todo termina en aburrimiento y bla, el que sigue.
Porque tal vez nunca lo dije pero me gusta el tenis, no el remo.
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2 comentarios:
je je, genial y total, ni el paredon ni la pelota vasca tampoco, tennis chico, mas dialogo que monologo sencillamente no
jaja remo???? pobre pibe
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