Claro, todo muy lindo, todo muy Viernes, hasta que de la nada, de manera muy inesperada e impredecible el flaco resurge de entre las tinieblas -como en cualquier película bizarra y oscura de esas que te gustan- y te dice mentiras (que te crees, obvio) como:
"I miss you"
Que por supuesto te descolocan total y completamente.
Me cago en las excepciones a las reglas y en el gran poder que aún tenés sobre mí, pendejo.
Auch.
