miércoles, noviembre 28, 2007

Por las ramas

Lo bueno de no esperar nada de nadie es que, cuando alguien se ilumina y te da algo que no esperabas, te sorprende, y las sorpresas -siempre y cuando sean gratas- me gustan. El año pasado para mi cumpleños -y ahora que lo recuerdo para Navidad también lo hice-, le dije a madre "ya fue, no sé qué es lo que quiero, pero no te preocupes, sos mi madre y me conocés por lo tanto el regalo me va a gustar. Sorprendeme." Terminé ligando unas buenas zapas y un mp3 "-porque no sabía que un Ipod era diferente". Los padres y la falta de tecnología me matan de ternura, onda se acercan a la computadora como con miedo y cuando la ven a una tipeando a altas velocidas, o cuando le contamos que hablamos con tal o cual persona de Mexico por Skype, te miran con los ojos bien abiertos como sin entender absolutamente nada. Ponen la misma cara que pongo yo cuando me horrorizo con cosas que nunca voy a terminar de entender y me hacen sentir un toque vieja: la cantidad de borregas que hoy en día van maquilladas al colegio, ponele. En mi época cuando me veían las uñas pintadas de colorado me decían que era de prostituta de los años 50, que quedaba mal, y acto seguido me ponían amonestaciones. O una nota en el cuaderno de comunicados.
Los tiempos cambian.

My little buda no tiene celular y te digo la verdad, yo de a ratos tengo ganas (enormes ganas para serte más específica) de tirarlo a la mierda. Pero no tirarlo onda sacármelo de encima sino más bien un tirarlo de no sé, ir en el bondi abrir la ventana y arrojarlo fuerte contra el piso mientras el bondilero aumenta la velocidad. Quiero hacerlo mierda, quiero que sufra y sienta lo mismo que siento yo cuando son las 23.30 de una alta noche de bajón con fondiú de diversas frutas y pasaron más de dos horas sin que suene una respuesta a mi fucking sms. O que cuando suene sea un sms de alguna promoción. De una entrada para el Personal Fest ni hablar.
Entonces, como no tengo cómo comunicarme con ella, porque obviamente tampoco tenemos teléfono de línea, usamos un cuaderno de esos grandes que en su momento fueron adquiridos para llevar a la facultad, pero que a la décima cuarta clase sin anotar nada interesante (porque no dicen nada interesante tampoco) pasó a ser un anotador útil donde nos dejamos mensajitos copantes y demás. La tapa está rota y no es de dura como a mi me gustan, onda yo quería comprar uno de esos chicos de esos que ya vienen forrados con papel de araña -preferentemente de color rojo-, o esos con los puntitos blancos y el fondo colorado tipo vaquita de San Antonio, pero no me dejó porque la idea además de aprender a convivir y esas cosas, es "aprender a administrarnos". La loca me dio un speech de 20 minutos sobre el tema, sobre cómo tenemos que aprender a ahorrar, a reciclar y aprovechar las ofertas, para que a la salida del laburo me mande cual niña compulsiva al primer Farmacity que ví sobre Cabildo y me gaste nada más y nada menos que la módica suma de $75 en productos de perfumería. Porque de la cocina se encarga ella, obvio.
Hay personas a las que les cuesta un poco más que al resto cambiar ciertas conductas, detalles, formas de vida.



Lo malo de no esperar nada de nadie es matar y eliminar definitivamente de nuestro sistema el factor esperanza.

8 comentarios:

Conz dijo...

la esperanza no tiene que morir

Rochies dijo...

NO PORFIS POPPYS NO DIGA ESO ULTIMO QUE DIJO ... AUNQUE RANKEE POR LO BIEN DICHO.
EL RESTO ESTA MUY LINDO , MUY A LO LELAINA STYLE.

M y S dijo...

bueno a ver....tipico tuyo hacer esas ensaladas de upsidedowns...
1. ternura: hacia los padres cuando nos incomprenden
2.incomprensión: hacia los nuevos adolescentes (que comparto ampliamente)
3.necesidad violenta e imperiosa : de tirar el maldito celular a la mierda ( hace 17 dias que me robaron el y sobrevivo te comento...pero con repercusiones poco felices en mi vida social)
4.comprarse de TODO en farmacity (que mal invento...) si todas las farmacias siguieran siendo solamente farmacias de barrio o a lo sumo si queres innovar que sean dres ahorros , pero te digo que hay que hacerle juicio al sr. farmacity que todos los meses se queda con una parte tan considerable de nuestros sueldos.
5. no perdamos las esperanzas por favor...capaz que este año papá noel lee tu blog y considera que esta es tu cartita pidiendole un ipod...cómo te habrás portado?

M y S dijo...

y está claro que cuando dije "ensalada de upsidedowns" quise decir de "ups and downs" pero me agarró la dislexia

Maggie dijo...

unas notas al pie:
- creo que tener el móvil en silencio es una buena medida. uno se olvida que lo tiene, no envía mensajes y por ende, no los espera
- dejarse sorprender por los padres está bueno. pero a veces es peligroso. por ej. cuando se copan mal con un tema o un autor, entonces te regalan toooodo sobre ese tema/ autor durante 3 años seguidos
- o te arreglan con libros 'porque es lo q a vos te gusta'.
- que nunca pongan un *marvimundo* en tu ciudad, te vas a gastar 200€ al mes. mínimo. perfumes, 'promociones' engañadoras de shampoos (tengo 5 élvive distintos en la ducha... para qué los quiero??),biotherm, lancôme, vichy, jabones y esponjas, scrubs y cremas de todos los olores y tamaños.
- y la esperanza esta completamente overrated. just move on.

numaleon dijo...

Hablaba con filósofo ayer sobre la sorpresa. Qué sorpresa.

Coincido con lo de los regalos.

Words Unspoken dijo...

El problema de la nuevas generaciones es que una minita para tener el label de rebel tiene que ser alcoholica desde los 8, promiscua desde los 7 u 8, drogadicta desde los 9; nosotras solo teniamos que pintarnos las uñas de colorado o negroo.

B

BTW: eso de no esperar nada de nadie mi psicológa le llama "coraza" por "extrema vulnerabilidad"...ponelé

Rochies dijo...

VAYA A MI HOMECITA :)