Empecé la facultad y mientras el viejo loco hablaba cosas irrelevantes con tono de preocupación, pensaba que posta, por más drama que haga al respecto, me gusta ese lugar, la paso bien, me gusta apre(he)nder.
Y a medida que avanzo en la carrera el miedo a no recibirme es muchísimo menor que la incertidumbre del "qué mierda hago ahora?" que voy a sentir el día que lo consiga.
* (Mientras tanto, en el salón de la fama un artista nuevo es mundialmente reconocido, y yo te digo que)
Mi vida como persona normal termina en el mismísimo instante en que decido empezar mi vida como estudiante responsable (con todo lo que eso implica).
Amén.
lunes, marzo 10, 2008
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