Hoy por hoy te podría afirmar -tranquilamente- que The Strokes pasó de ser una banda que me gusta -hace fácil 5 años- a ser un estado de ánimo.
Y que N. -a pesar de sus días de mal humor- es lejos una de las personas que más me conoce, y que más tranquilidad me trasmite con sus palabras.
No por nada siempre dije que es mi hermana del alma.
Lo bueno es cuando me lo confirma con estas pequeñas cosas.
