El muy infeliz jura que porque soy la única a la que no le regaló un auto estoy enojada, o peor aún: que eso me hace sentir mal, mucho menos que el resto; cuando en mi mundo esa es una clara señal de que estoy haciendo las cosas bien. La familia como institución está tan distorsionada como la visión que mi abuela tiene de la realidad.
Reality bites, resumo mientras miro cómo mi "bondilero" pasa al resto de los autos de manera tan natural, dejándolos todos atrás sin importar nada, sin siquiera molestar, los pasa, los deja atrás, les sigue de largo, los hace sentir bien chiquititos. Algo así como lo que siempre quise hacer con este tío.
En fin.
El piso está resbaladizo y aún a pesar de eso la gente corre. Grandes, chicos, mujeres, hombres todos corren como si el hecho de mojarse fuera más peligroso que la (más factible aún) posibilidad de caerse y pegarse un palo en medio de la calle -con toda la gente mirándote, y por qué no, riéndose (aunque sea por dentro) de semejante "chow". Jamás voy a terminar de entender a "la gente de capital".
En mis pagos la gente la tiene un poco más clara: es bastante más relajada, tiene menos apuro, no corre cuando llueve. Y se camina por la calle, en sentido contrario de los autos, onda obvio, tipo «plís», qué es eso de caminar por la vereda? Me sacan.
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