Sobreviví a casi una hora de psicóloga revolviendo y removiendo cosas del pasado, cosas que me dejaron pensando todo el camino de vuelta, cosas que me obligaban a morderme el labio para contener eso que hace tanto tiempo tengo dudas de soltar, para llegar a casa y sucumbir ante el último capítulo de Dexter, liberando todo de manera tan fácil y genuina... como si la conversación hubiera sido mía.
La paradoja entonces es: o estoy terriblemente mucho más enferma de lo que pensé, o bien estos yankees finalmente encontraron el lugar exacto donde tocarme.
Either way, esto es real(mente grave).
sábado, abril 12, 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario