Hay días en los que, no importa qué temperatura anuncien en los medios, me siento más acalorada de lo normal. Caliente, pero en el buen sentido. La ropa me molesta y el mínimo roce de la tela con mi piel me provocan ganas de arrancarme lo que tengo puesto y quedarme en pijamas livianos, en bikini, o simplemente en ropa interior, a solas en mi departamento. (Debo admitir, es raro el término todavía).
Hoy es uno de esos días, y como soy una chica responsable que no falta nunca al trabajo, decidí llamar, actuar una descompesación producto del calor, y no aparecer hasta mañana. Decidí tomarme el día para mí: aprovechar para descansar, para ver películas, para salir a comprar esas cosas que quiero hace bastante y nunca tengo tiempo para buscar; tomármelo para andar en paños menores por la vida sin trabajo en qué pensar, sin problemas ni situaciones que resolver, y que mi mayor preocupación sea qué preparme para comer; sin tener el más mínimo grado de culpa en mi persona.
... el día ideal para escuchar la antología completa de los Beatles.
martes, febrero 05, 2008
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